Michel Fourniret y Monique Olivier.
Hipermnestra ha fatto la seguente riflessione
Dos casos en los que la mujer ha participado con su marido de sus delitos.
El primero es el caso del llamado "Ogro de las Ardenas", el francés Michel Fourniret que alardeaba de ser peor que el pederasta Marc Dutroux. Su esposa era Monique Olivier. la conoció en la prisión donde estaba retenido por haber sido "voyeur" (un mirón) y por agresiones. En la cárcel consiguió también el dinero para vivir al salir de la misma. Se ve que por asesinar a su esposo, Monique Olivier le prometió una "muchacha virgen". Increíble lo que pueden hacer algunas personas con baja autoestima que no saben ver la maldad y sólo su propio egoísmo y su codicia a la vez que la satisfación de sus necesidades y no les importa manipular y acabar con la vida y con el futuro de un ser inocente con tal de conseguir sus fines.
En un principio, se pensó que Monique estaba vigilada, atormentada y siendo acosada por Michel quien la torturaba y le pegaba. El delincuente afirmó también ésto para poder defenderla a ella y salvarla de la cárcel. Pero la realidad era muy distinta.
Como Monique tenia ese aplomo de la mujer sensata y tranquila que no da voces, bien educada, bien vestida, que confiere confianza y seguridad, que parece que nunca ha roto un plato, que da una imagen de un equilibrio social con un tono de voz seguro, bajo, tranquilo, controlado, conseguían que las jóvenes confiaran en ella y entraran en su coche. Monique hablaba con mucho desparpajo y ofreciéndose a proteger a las jóvenes, les metía el dedo en la vagina para comprobar que fueran virgenes y no las violaran. Acto seguido se las llevaba a su marido quien precisamente realizaba los actos delictivos que ella pretendía evitar a las jóvenes.
En total, siete chicas violadas y asesinadas.
He aquí uno de los resúmenes de los actos de dicha pareja.
Seguramente a algunas personas, esto les hará una gracia increíble y dirán que sólo eran bromas y que las víctimas y sus familiares no saben reir una gracia y tienen una baja autoestima. Porque a veces no es necesario asesinar ni violar el cuerpo, con hacerlo en el alma es suficiente.
El ogro del las Ardenas" se niega a declarar ante público
Esther. "El ogro de las Ardenas" no quería cruzarse con los familiares de sus supuestas víctimas y se negó a asistir a la sala de vistas durante el juicio en el que le acusan de matar a siete mujeres y niñas, pero le han obligado a ir. En su primer día de juicio, que comenzó en marzo en Charleville- Mezieres (Francia), el fiscal le explicó que tendrá que ir todos los días al juicio o lo llevarán por la fuerza, "no podrá manipular a nadie nunca más", explicó, "represento a la sociedad y la sociedad no estará sujeta a sus caprichos y su estado de ánimo. Se acabó esta intolerable indecencia", añadió el fiscal. Por su parte, el presunto asesino mostró un papel en el que ponía "mis labios están sellados si no se celebra la vista a puerta cerrada", cuando le preguntaron su nombre.Michel Fourniret, de 65 años, se declaró culpable de los siete crímenes cometidos entre 1987 y 2003 en la región de las Ardenas en Francia y Bélgica. En una carta que le remitió al juez se definió a si mismo como "una mala persona que carece de sentimientos humanos", según recoge la BBC. Le detuvieron en Bélgica en 2003 después de que intentara secuestrar a una niña de 13 años. La menor dijo que el presunto asesino en serie había alardeado de ser peor que el pederasta belga Marc Dutroux. Tras la detención, su mujer , Monique Olivier, de 59 años, empezó a relatar sus supuestas fechorías tal vez asustada por la situación de Michelle Martin, ex mujer Dutroux, que fue condenada en junio de 2004 a treinta años de cárcel como cómplice de las torturas y asesinatos cometidos por su marido.Un año después de su detención, el propio Fourniret confesó los crímenes.
En 2006 llevó a la policía hasta el pozo donde estaba el cadáver de Isabelle Laville. También le acusan de haber matado a otras dos jóvenes de 19 y 20 años, por las que será juzgado posteriormente, ya que Fourniret ha negado estos cargos.
El ogro se instala en Bélgica
El francés Michel Fourniret se fue a vivir Bélgica en los años 80 tras cumplir una pena de cárcel por voyeurismo y un delito de agresiones. Al parecer, le robó el dinero a un delincuente al que conoció en prisión y se compró un castillo en las Ardenas y una casa en Bélgica. Se había casado con Monique Olivier que trabajaba como voluntaria en la cárcel. Según los investigadores, Monique accedió a facilitarle a una virgen a cambio de que Fourniret asesinara a su primer marido. (Dicen que existen cartas de la pareja que demuestran la existencia de ese pacto.)
Al parecer, la pareja se acercaba en coche a niñas y adolescentes, preguntando por alguna dirección, y después las convencían para llevarlas en el coche, contando con la confianza que daba a las víctimas la presencia de una mujer madura. La primera imagen pública de Monique era la de una esposa sometida a la voluntad de un marido dominante y agresivo, un pederasta asesino, un ogro. De hecho, el propio Fourniret intentó contribuir con esta idea explicando que le pegaba y estaba manipulada por él. Pero poco a poco, según avanzaban las investigaciones y se conocían datos como que Monique le metía supuestamente un dedo en la vagina a las víctimas para comprobar si seguían siendo vírgenes o la existencia del pacto criminal, esta imagen se fue tornando perversa y se convirtió en una auténtica ogresa.
Ella será juzgada posteriormente por secuestro y complicidad para matar.
Las víctimas
Isabelle Laville, 17 años. Violada y secuestrada en Auxerre, Francia, en 1987. Su cuerpo apareció en 2006.
Fabienne Leroy, 20 años. Violada y secuestrada en Chalons- en- Champagne, Francia, en 1988. Su cuerpo apareció un día después de su desaparición.
Jeanne Marie Desramault, 22 años. Violada en Charleville- Mezieres, Francia, en 1989. Su cuerpo apareció en 2004.
Elisabeth Brichet, 12 años. Secuestrada en Namur, Bélgica, en 1989. Su cuerpo en 2004 en los terrenos de Fourniret.
Natacha Danais, 13 años. Secuestrada en Nantes, Francia, en 1990. Su cuerpo apareció tres días después de su desaparición.
Celine Saison, 18 años. Secuestrada en Charleville- Mezieres, Francia, en 2000. Su cuerpo apareció tres meses después de su desaparición en Bélgica.
Mananya Thumphong, 13 años. Violada y secuestrada en Sedan, Francia, en 2001. Su cuerpo apareció en Bélgica en 2002.
Las mujeres de los ogros
Juanma. De algo ha servido la condena a treinta años impuesta a Michelle Martin, la ex mujer del torturador belga Marc Dutroux: otra esposa cómplice de torturas y asesinatos similares ha denunciado a su marido, el francés Michel Fourniret, que hasta el momento ha confesado haber asesinado a nueve mujeres.
Monique Olivier, de 55 años, decidió denunciar los crímenes de su marido, escarmentada por la pena que le ha caído a la ex mujer de Dutroux. Y tenía mucho que denunciar.
La historia, además de aterradora, es rocambolesca. Hay incluso un tesoro, supuestamente amasado por un grupo terrorista, del que Fourniret se apoderó tras asesinar a la mujer de un ex compañero de cárcel, que era su "propietario". Tras hacerse con el botín, Fourniret invirtió parte del mismo en la compra de una finca en las Ardenas, a 12 kilómetros de la frontera entre Francia y Bélgica. Con esta base de operaciones tan conveniente, inició a finales de los ochenta una carrera criminal, como asesino en serie, que pone los pelos de punta. Monique, su mujer, le atribuye una docena de asesinatos, y él ha confesado nueve hasta ahora, pero la policía va a reinvestigar hasta 30 muertes y desapariciones sin resolver, por si tuviera relación con algunas de ellas.
La caza
Elizabeth fue una de sus víctimas
Era un hombre metódico. Según sus propias declaraciones, "necesitaba cazar vírgenes dos veces al año". Antes de salir "de caza" (la expresión que él usa), cavaba las tumbas para las futuras víctimas. Secuestraba jovencitas con la ayuda de su mujer, que actuaba como gancho para ganarse la confianza de las niñas y lograr que subieran al coche. Se las llevaba a la finca, las violaba, las estrangulaba y después las enterraba en las fosas ya preparadas, de unos tres metros de profundidad.Si resulta difícil comprender la conducta de estos secuestradores, torturadores, violadores y asesinos, más incomprensible todavía resulta la actitud de sus mujeres, que por lo visto no participan de los placeres de la tortura pero están dispuestas a transigir e incluso colaborar en los desahogos de sus maridos. ¿Cómo reacciona una mujer normal cuando su marido le dice "Tengo en el sótano dos niñas para torturarlas. Prepárales comida"? Recordemos que Michelle Martin dejó morir de hambre a dos niñas de ocho años que Dutroux no podía atender por estar preso. Y se quedó callada, tan tranquila. Si alguna vez tuvo ocasión de comportarse decentemente sin miedo a las represalias de su marido, fue ésa, cuando el marido no podía hacerle ningún daño, ya que estaba en la cárcel. Eso fue lo que hizo la mujer de Fourniret, aprovechando que éste estaba detenido en Bélgica por intentar secuestrar a una chica de 14 años.
Cronología
1966. Condena por exhibicionismo.
1973. Nueva condena por exhibicionismo.
1984. Es condenado a siete años de prisión por violar a una chica de 13 años. En la cárcel conoce a Jean Pierre H., un delincuente que controla un botín en oro acumulado por el grupo terrorista Acción Directa, que actuó en Francia en los años setenta y ochenta.
1987. Sale de la cárcel gracias a varias reducciones de condena. Va a buscar a la mujer de Jean Pierre, la asesina y se apodera del tesoro, con el que compra una finca con castillo.
1989. Comienza la serie de secuestros y asesinatos, ayudado por Monique, que actuaba como gancho en los secuestros.
Junio de 2003. Es detenido en Bélgica por intentar secuestrar a una chica de 14 años.
Junio de 2004. Al conocerse la sentencia del caso Dutroux, su mujer ve las orejas al lobo y aprovecha para denunciar sus crímenes.
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