cinicos
Hablemos, en primer lugar, de los cínicos antiguos. Y comencemos por el nombre, sobre cuyo origen, a lo que parece, se barajan dos posibles interpretaciones: según algunos, derivaría de kyon («perro»), apelativo que los cínicos entenderían como un honor, por cuanto que reflejaría con toda exactitud su ideal de vida («vivir conforme a la naturaleza») llevado hasta sus últimas consecuencias: en efecto, vivir del modo más natural posible, sería, en el límite, vivir como los animales, como un perro, por ejemplo. Otra tradición, de la que se hace eco Diógenes Laercio,
los cínicos descenderían directamente de Sócrates, de quien Antístenes fue discípulo, y formarían, así, parte de los llamados «socráticos menores», siendo Diógenes de Sínope su figura más relevante, o, al menos, la más conocida y carismática. Pero ésta es sólo una versión. Otras niegan, sin embargo, que Antístenes sea el creador de la escuela, e incluso que tuviese alguna vinculación con los cínicos, con lo que, al cabo, se rompería el eslabón que los liga a Sócrates, y entienden que el verdadero padre del cinismo sería, precisamente, Diógenes de Sínope (ese «Sócrates loco», como lo llamaba Platón). Y hasta no falta quien sostenga que el auténtico iniciador del movimiento fue Crates
En nuestra lengua, «cínico» se entiende como sinónimo de impúdico o procaz, desvergonzado incluso; también descarado; mas descarado en el sentido de defender con desfachatez y atrevimiento (y hasta con deshonestidad)
Hablemos, en primer lugar, de los cínicos antiguos. Y comencemos por el nombre, sobre cuyo origen, a lo que parece, se barajan dos posibles interpretaciones: según algunos, derivaría de kyon («perro»), apelativo que los cínicos entenderían como un honor, por cuanto que reflejaría con toda exactitud su ideal de vida («vivir conforme a la naturaleza») llevado hasta sus últimas consecuencias: en efecto, vivir del modo más natural posible, sería, en el límite, vivir como los animales, como un perro, por ejemplo. Otra tradición, de la que se hace eco Diógenes Laercio,
los cínicos descenderían directamente de Sócrates, de quien Antístenes fue discípulo, y formarían, así, parte de los llamados «socráticos menores», siendo Diógenes de Sínope su figura más relevante, o, al menos, la más conocida y carismática. Pero ésta es sólo una versión. Otras niegan, sin embargo, que Antístenes sea el creador de la escuela, e incluso que tuviese alguna vinculación con los cínicos, con lo que, al cabo, se rompería el eslabón que los liga a Sócrates, y entienden que el verdadero padre del cinismo sería, precisamente, Diógenes de Sínope (ese «Sócrates loco», como lo llamaba Platón). Y hasta no falta quien sostenga que el auténtico iniciador del movimiento fue Crates
En nuestra lengua, «cínico» se entiende como sinónimo de impúdico o procaz, desvergonzado incluso; también descarado; mas descarado en el sentido de defender con desfachatez y atrevimiento (y hasta con deshonestidad)
SOCRATES
(C. 470-c. 399 a. C.), filósofo griego, considerado el fundador de la filosofía moral o axiología, que ha tenido gran peso en la posterior historia de la filosofía occidental por su influencia sobre Platón.Nacido en Atenas, hijo de Sofronisco, un escultor, y de Fenareta, una comadrona, recibió una educación tradicional en literatura, música y gimnasia. Más tarde se familiarizó con la retórica y la dialéctica de los sofistas, las especulaciones de los filósofos jónicos y la cultura general de la Atenas de Pericles. En un principio continuó el trabajo de su padre, e incluso realizó un conjunto escultórico de las tres Gracias que permaneció en la entrada de la Acrópolis ateniense hasta el siglo II a.C. Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como soldado de infantería con gran valor en las batallas de Potidea (432-430 a. C.), Delio (424 a. C.) y Anfípolis (422 a. C.)
Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, en virtud de esta convicción, pasó la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas. Creó así un método denominado mayéutica (o arte de “alumbrar” los espíritus) por el que lograba que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos. Según los testimonios de su época, era poco agraciado y de escasa estatura, lo que no le impedía actuar con gran audacia y dominio de sí mismo. Apreciaba mucho la vida y alcanzó una gran popularidad en la sociedad ateniense por su viva inteligencia y un sentido del humor agudo pero desprovisto de sátira o cinismo. Casado con Jantipa, una mujer de reconocido mal genio, tuvo tres hijos.
Sócrates fue obediente con respecto a las leyes de Atenas, pero en general evitaba la política, refrenado por lo que él llamaba una advertencia divina. Creía que había recibido una llamada para ejercer la filosofía y que podría servir mejor a su país dedicándose a la enseñanza y persuadiendo a los atenienses para que hicieran examen de conciencia y se ocuparan de su alma. No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre su personalidad y su forma de pensar se extrae de los trabajos de dos de sus discípulos más notables: Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro, y el historiador Jenofonte, quien quizá no consiguió comprender muchas de las doctrinas socráticas. Platón describió a Sócrates escondiéndose detrás de una irónica profesión de ignorancia, conocida como ironía socrática, y como poseedor de una agudeza mental y un ingenio que le permitían entrar en las discusiones con gran facilidad.
Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, en virtud de esta convicción, pasó la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas. Creó así un método denominado mayéutica (o arte de “alumbrar” los espíritus) por el que lograba que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos. Según los testimonios de su época, era poco agraciado y de escasa estatura, lo que no le impedía actuar con gran audacia y dominio de sí mismo. Apreciaba mucho la vida y alcanzó una gran popularidad en la sociedad ateniense por su viva inteligencia y un sentido del humor agudo pero desprovisto de sátira o cinismo. Casado con Jantipa, una mujer de reconocido mal genio, tuvo tres hijos.
Sócrates fue obediente con respecto a las leyes de Atenas, pero en general evitaba la política, refrenado por lo que él llamaba una advertencia divina. Creía que había recibido una llamada para ejercer la filosofía y que podría servir mejor a su país dedicándose a la enseñanza y persuadiendo a los atenienses para que hicieran examen de conciencia y se ocuparan de su alma. No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre su personalidad y su forma de pensar se extrae de los trabajos de dos de sus discípulos más notables: Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro, y el historiador Jenofonte, quien quizá no consiguió comprender muchas de las doctrinas socráticas. Platón describió a Sócrates escondiéndose detrás de una irónica profesión de ignorancia, conocida como ironía socrática, y como poseedor de una agudeza mental y un ingenio que le permitían entrar en las discusiones con gran facilidad.
Metrocles e Hiparquia de Maronea.
Fueron dos hermanos que provenían de una familia rica de Maronea.
Metrocles tuvo desde muy temprano inquietudes filosóficas y gracias a que tenía bastante dinero pudo dedicarse a ello sin problemas. Fue discípulo de Teofrasto y luego también de Jenócrates. Pero no se sintió satisfecho hasta que encontró a Crates y se hizo discípulo suyo y abandonó sus pertenencias. Fue conocido como un experto en la anécdota breve, con ánimo de memorizar y utilizar como guía. Poco más se sabe de su vida, salvo que por su mediación, su hermana Hiparquia conoció a Crates del que se enamoró pero al principio este amor no fue correspondido y ante esta situación le amenazó con suicidarse, al final y en contra de las normas sociales de la época mantuvieron una relación cínica, que incluía el mantenimiento de relaciones sexuales en público.
Hiparquia es una de las pocas mujeres filósofas de la antigüedad (aunque no la única), y desde luego fue la única cínica. La dureza de tener que abandonar todas sus pertenencias, vestir el manto cínico, llevar una vida como la de sus compañeros y ser uno más no debió ser nada fácil, dadas las costumbres de la época. Sin embargo su relación con su Crates, resultó ser de lo más cordial y compartían todo de igual a igual, incluido la filosofía
Onesícrito de Astipalea.
Su vida transcurrió aproximadamente entre los años -380 a -300. Fue otro de los discípulos importantes de Diógenes y el más viajero. Acompaño a Alejandro Magno en una expedición la India, donde entró en contacto con los gimnosofistas hindúes, a los que define como sabios o santones medio desnudos y a los que comparó con los cínicos griegos. Su vida no fue la un auténtico cínico al estilo de sus predecesores, pero su actitud y la propagación del cinismo hizo que Diógenes Laercio le incluyera en su libro y su nombre figure en cualquier lista de cínicos.
Metrocles
nació en Maronea, en Tracia. De niño era muy tímido y sus padres pensaron que lo mejor era confiarlo a un maestro que pudiese forjar su carácter. La elección recayó en el cíníco Crates, quien entretanto había conquistado fama de duro. La primera cosa que Crates le aconsejó fue que fortificara el cuerpo y lo llevó consigo a la palestra para robustecerlo. Lamentablemente, durante un ejercicio de alzamiento de pesas, a Metrocles se le escapó un pedo y el hecho le pareció tan humillante que se decidió a morir de inanición. El pobre Crates hizo lo imposible por disuadirlo, pero en un determinado momento, perdida ya toda esperanza, le preguntó:
-¿Prefieres la muerte a la vida?
-Sí.
-¿Debo deducir, pues, que sabes perfectamente lo que es la muerte y lo que es la vida?
-No, pero de todos modos quiero morir.
-¿Y no sientes curiosidad por saber que podrías llegar a ser, si tu decidieras a vivir? ¿Qué pierdes renunciando a la vida?
-¿Qué es lo que me pierdo? -preguntó el chico.
-Sígueme y lo sabrás.
Al día siguiente, con la primera luz, Crates se comió dos kilos de altramuces, hecho lo cual acompañó a Metrocles ante los arcontes.
-Mira bien: éstos son los arcontes de la ciudad:un día podrías ser uno de ellos.
Mientras decía esto, se inclinó ante los arcontes y soltó un pedo aún más estrepitoso que el de su alumno en la palestra. Después lo acompañó a ver a los estrategos, a los prítanos y a los éforos, y cada vez dejó escapar un pedo increíble. En resumen, tantos soltó que el muchacho se acostumbró al hecho y renunció a la idea del suicidio. Metrocles, con el tiempo, llegó a ser un gran filósofo y murió a edad muy tardía... estrangulándose con las manos.
Crates de Tebas
Crates de Tebas (368 – 288 adC) fue discípulo deDiógenes de Sinope y seguidor, como él, de la escuela cínica. Como explica Diógenes Laercio, Crates donó a la ciudad una grandiosa fortuna y adoptó, junto a su esposa Hiparquía, la vida de mendigo que era característica de los cínicos. El alumno más famoso de Crates fue Zenón de Citio, fundador del estoicismo.
Crates: Crates fue el discípulo más notable de Diógenes de Sínope. Y, por haber sido también maestro de Zenón de Citio, se lo considera el nexo entre la escuela cínica y el estoicismo, corriente filosófica iniciada por este último.
Menipo de Gadara
De Enciclopedia Filosófica, la enciclopedia libre.
Menipo de Gadara (aprox. 270 a.n.e) filósofo cínico, que como Bion de Borístenes presenta rasgos hedonistas.
Metrodoro de Lámpsaco
De Enciclopedia Filosófica, la enciclopedia libre.
Metrodoro de Lámpsaco (aprox. 330-270 a.n.e.). Discípulo de Epicuro, que defendió la obra de este en numerosos tratados de los que no se conserva ninguno. En estas obras también se espoleaba a sofistas, cínicos y atomistas
Demetrio el Cínico
De Enciclopedia Filosófica, la enciclopedia libre.
Demetrio el Cínico (S.I) Filósofo que recibe este sobrenombre para ser distinguido de Demetrio de Falera elperipatético, con posturas próximas a Epicteto y que influyó en Séneca.
Luciano de Samosata
De Enciclopedia Filosófica, la enciclopedia libre.
Luciano de Samosata (aprox. 125-180) burócrata romano, que estudió retórica y leyes, y escribió varias obras satíricas sobre filósofos y doctrinas filosóficas, especialmente en contra de Platón y del estoicismo. Los filósofos menos agraviados por Luciano son Demócrito yEpicuro
Yo también estoy muy interesada en los cínicos y especialmente en Demetrio el cínico. Descubrí referencias a este filósofo leyendo a Séneca, y me maravilló hasta el extremo de que estoy recoilando información sobre él...Los interesados que viisiten mi blog: www.demetrioelcinico.blogspot.com
Maria.
Maria.
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