Dejo un texto que compuse ayer, de corazón:
Leí en la revista "Muy Interesante" que una gran mayoría de violinistas son zurdos. Ello les ha dificultado, en alguna ocasión, el tocar en las orquestas porque la mayoría de los integrantes son diestros. Fuera por la imagen proyectada, algo distinta, fuera porque podían impedir que el resto de los violinistas tocaran mal, no se les aceptaba. Cosas de los prejuicios y asuntos de imagen, pues un violinista zurdo tiene la misma categoría y estudios que uno diestro. A buenas alturas seguimos pensando en temores infundados o machistas creados por personas cargadas, en su corazón dese
Esta noche me daré pequeños gustazos personales. Me atreví con la flauta, el clarinete, la guitarra - por herencia familiar - el laúd, la bandurria, el arpa, el banjo, el piano, la mandolina y la percusión. Jamás con el violín. Lo he considerado instrumento de altas esferas, como el cello, porque es difícil de tocar bajo mi punto de vista. Además no tienen trastes, lo cual dificulta su manipulación: a la hora de buscar las notas para pulsar en las cuerdas, no se tiene referencia.. Ello no significa que me disguste. Me encanta, y mucho, este instrumento bien tocado. No en vano mi compositor favorito es Vivaldi. Casi toda su obra está compuesta para dicho instrumento.
Ya hubiera querido yo interpretar el largo del "Verano" o "El otoño" en un violín y me tuve que conformar con aprenderlos en el piano.
Y si el violinista es zurdo, muchísimo mejor. En palabras de una gran amiga, Josefina Soria, poetisa cartagenera "la mano izquierda es la que se encuentra más cerca del corazón". Aunque sea una metáfora sí colocaré el porqué de modo científico - estudiado en una asignatura de magisterio "Creatividad"- pues tuvimos que aprender el trabajo del hemisferio derecho del cerebro: el lado derecho del cuerpo humano está más controlado por el hemisferio izquierdo, analítico, a veces frío, lógico, sumamente lógico. La parte izquierda del cuerpo está controlada por el hemisferio derecho, creativo, sumamente sensible, emotivo, llamado a ser humano. Las personas zurdas nos llevan una gran partida ganada porque nacen con esa forma peculiar de ver el mundo que confiere el hemisferio derecho del cerebro y que los diestros tenemos que aprender en el colegio y si nos lo enseñan que no suelen hacerlo. No imaginamos lo que perdemos sin tener amigos zurdos porque ellos entienden la realidad de la vida mucho mejor de lo que lo hacemos el común de los mortales.
Y si el violinista es zurdo, muchísimo mejor. En palabras de una gran amiga, Josefina Soria, poetisa cartagenera "la mano izquierda es la que se encuentra más cerca del corazón". Aunque sea una metáfora sí colocaré el porqué de modo científico - estudiado en una asignatura de magisterio "Creatividad"- pues tuvimos que aprender el trabajo del hemisferio derecho del cerebro: el lado derecho del cuerpo humano está más controlado por el hemisferio izquierdo, analítico, a veces frío, lógico, sumamente lógico. La parte izquierda del cuerpo está controlada por el hemisferio derecho, creativo, sumamente sensible, emotivo, llamado a ser humano. Las personas zurdas nos llevan una gran partida ganada porque nacen con esa forma peculiar de ver el mundo que confiere el hemisferio derecho del cerebro y que los diestros tenemos que aprender en el colegio y si nos lo enseñan que no suelen hacerlo. No imaginamos lo que perdemos sin tener amigos zurdos porque ellos entienden la realidad de la vida mucho mejor de lo que lo hacemos el común de los mortales.
¿Quieren cerciorarse ustedes? Prueben a hacer una foto de un objeto simple. una mesa, por ejemplo. Cuatro patas y un tablero. A continuación cojan la foto, denle la vuelta e intenten dibujarla y que les salga correctamente. Ahí se darán cuenta de lo poco desarrollado que tenemos el hemisferio derecho del cerebro. Las personas zurdas poseen esa destreza y como viven en un mundo de diestros, doblemente al poder controlar también nuestras paranoias del hemisferio izquierdo.
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