Déjame hundirme del todo en el pozo y ya saldré cualquier año de estos. Prefiero ver los muros desgastados por el agua, las hierbas pobres en color, los insectos que acompañarán mi podredumbre y que las serpientes de agua me destrocen. Cualquier año de éstos saldré de aquí y, si no salgo, también da igual.
Si te has marchado, sol, no vuelvas ya so pena que sea para quedarte a ser feliz con nosotros y eso no ocurrirá jamás. No podemos ser tus amigos, no vivimos en ese esquema infantil del "te "ajunto" después de haberte dicho que no quiero salir contigo" porque los sentimientos de las personas maduras hacen mucho daño dado que la implicación es mayor y la responsabilidad también. Una persona madura no dice "te amo" o "te quiero" por decirlo, como un adolescente que busca sexo fácil o una adolescente que sólo quiere salir con alguien para no verse sola. O como un joven que pretende tener una pareja para formar una familia que ni siquiera sabe si desea o una joven que va probando las distintas opciones que tiene ante sí para luego elegir.
No, las cosas no son así. De una amistad sí puede salir un amor pero tras un verdadero amor no puede o no suele quedar una amistad porque hay muchas implicaciones de por medio y no sólo sociales o económicas que son las menos sino intercambio de expectativas, de planes, de proyectos de vida en común, de muchos diálogos ante el café, muchas observaciones, muchas decisiones tomadas, muchos abandonos de costumbres para poder equilibrar la pareja y adquisición de otras para facilitar la convivencia.
No, lo siento, no puedo ser amiga. Me es imposible. Si ha quedado amistad con alguien es porque no no se ha amado o porque uno de los dos tiene la esperanza de que el otro vuelva. Si no, ha de pasar mucho tiempo para que las heridas se cierren antes de poder fraguar una amistad.
Por otro lado el sol sale de viaje, un largo viaje al otro lado del conjunto de universos y sube escalas que no podemos ni imaginar. Les deseamos a él y a su pareja la mejor de las suertes y la mayor felicidad. Lo que espero y deseo es que no nos busque cuando se encuentre solo y despechado porque se ha enfadado con su pareja, que venga libre y con ganas de quedarse junto a nosotros y me temo que ésto último no ocurrirá jamás. No entiendo el volver, dar esperanzas falsas, reconocer que todo era un error, sentirse culpable y, por ello, hacer sufrir más a la gente y marcharse. Más vale que desaparezca de un golpe y no vuelva so pena que sea por eso, por ser libre y decidir volver voluntariamente para no marcharse.
Pero no vamos a esperar con resignación como la Butterfly. Seguiremos nuestra vida porque soles no entrarán jamás pero volcanes, asteroides, cometas, sí pueden entrar y alegrar un poco nuestro sistema. Y milagros siempre pueden ocurrir.
Ahora dejadme caer del todo en la nada. Algún día volveré pero saldré yo sola de los escollos. Dejadme que me dé las bofetadas de siempre, porque no aprendo nunca y que aprenda alguna otra lección que desconozco. Como sucede en el universo, ésto no dejará de moverse y no morirá ni se estancará. Pero dejadme, por favor, que el corazón traicionado y destrozado tiene que recomponer de nuevo sus heridas.
Dejadme.
En paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sé tú.