Y así ha actuado con la zarzuela "La Revoltosa". Al haber transcurrido más de ochenta años desde la muerte del compositor y el libretista, debería de pertenecer a los habitantes de nuestro país. Pues no. La SGAE ha conseguido tenerla en exclusiva.
Emilio Casares, director del Instituto Complutense de Ciencias Musicales enseña cómo hacerlo. Se toma una partitura de cualquier obra musical que ya pertenezca al dominio público, se le cambian dos corcheas y se vuelve a registrar como una nueva versión, una edición crítica. Y a vivir del cuento durante veinticinco años.
Así que voy a cambiar Madame Butterfly y la voy a llamar Madame "La más guay" bajando toda la obra una tonalidad y cambiando dos o tres corcheas para desahogar un poco a la soprano y a vivir del cuento que falta me hace. Igual por ser una obra extranjera no me sería posible pero como estamos en este, nuestro querido país... chi lo sa...
Lo que hace falta es poca vergüenza.
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