De Bizet, el compositor de la ópera "Carmen", en otra de sus obras, "Les Pecheurs de Perles" (Los pescadores de Perlas) compuesta para el Teatro Lírico de París y estrenada el 30 de septiembre de 1.863. La ópera, en tres actos, está ambientada en Ceylán. No es de las más famosas de Bizet. Está basada en un libreto de Eugène Cormon y Michael Carré. En aquellos años se otorgaba un tipo de subvención para los compositores noveles y Bizet fue el agraciado con la puesta en escena de su ópera. No tuvo buenas críticas pero Berlioz sí le dió el valor que se merecía. No sé por que´siempre ocurre igual: los compositores, los creadores - no los intérpretes o el público - suelen ser quienes de verdad valoran la música porque la viven para dejarla expresada en una partitura, puede que con mayor o menor fortuna. Quienes la interpretan únicamente siguen los dictados del compositor y quienes reciben la obra escuchándola, ven lo que el compositor quiso hacerles llegar. Por tal razón creo que pocos creadores despreciamos el valor de quien por su esfuerzo, intenta dar a los demás algo de sí mismo. Creadores con vocación en el arte, no quieres crean para conseguir dinero, fama o fortuna. Una cosa es crear porque se desea dejar manifiesto una manera de ver el mundo distinta y otra cosa crear para beneficio propio. Lo ideal - como en todo - es saber conjugar ambos aspectos. Que disfruten el aria. Interpretada en el primer caso por Alain Vanzo y en el segundo por Alfredo Kraus.
Hermosísima pieza, llena de malancolía y de una árida tristeza que al leer su traducción al español, inmediatamente me transpostó a una noche con luna, junto a una playa... probablemente justo lo que Bizet se propuso al escribirla. Debo confesar que no soy un seguidor asíduo de la música clásica y que conocí este fragmento por David Gilmour, pero en últimas, lo que cuenta es el espíritu de la música.
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